
Esta vida es un sueño del que bien se, debo despertar…y abriré mis ojos y me encontraré con cuanta cosa he perdido físicamente en esta tierra, en esta existencia finita y fugaz, pues, en el fondo, en el alma, nada se pierde, y perdura nuestro por el lapso eterno de la vida…el único lapso que conserva hasta el aroma de lo que ya no nos pertenece.
Casi como una despedida trato de armar frases, trato de hilar en mis emociones este sin fin de caudales lagrimosos que me nacen cuando pienso en el presente; este presente que trae consigo llantos, discusiones, secretos…pero que finalmente solo guarda bellos recuerdos de la verdad mas plena que he sentido en mi vida. La amistad existe y así tal como existe y forma parte de un ciclo, todo ciclo se hace de un inicio y también un final. Transmuto mi llanto a letras miles, me caen del alma cuando veo el ocaso de un amor tangible en el aire…aire que durante tantos años creí mío; mío como este verso doloroso, mío como el pacto de mi vida, mío como el torrente de amor que cierta y profundamente profese durante tanto…ciertamente el amor va transformándose, nace otra vez, a veces enfría y muere, para volver a nacer en los brazos de un nuevo amor y así vivir y mantenerse lleno de emociones, no de las que percibe esta mortalidad, sino de las que nuestro espíritu logra percibir, en lo mas hondo…en lo mas sensible del ser.
El ocaso es como un cuasi fin, una ultima mirada, comparado a un atardecer, similar a una despedida…inspirador como la luna llena y tan triste como la muerte. Voy a besarle la mano a mi fracaso y dedicarle mi ultimo adiós a la unión que tanta satisfacción me trajo, buenos y malos momentos pase, lindos y tristes versos junto a ellas cree, creí eternidad sin ver que muy bien el destino nos va creando pasajes distintos a todos, miradas espaciosas a unas, visiones nocivas a otras…un, dos, tres dime que vez…cuatro, cinco, seis, mira otra vez…veo atardeceres bellísimos al sol, noches en vela junto a la gran compañía, miles de flores de noche y de día, besos al viento que hoy lanzo a la vida. Para desligarme de este dolor canto mi pena a nuestra tan preciada luna llena y me baño de la energía que ella emana y digo fin al ciclo de un grande amor.
Voy a pintar un muro interno con lo bueno, voy a tatuar el recuerdo sobre la roca, para que al pasar este mar de vida inmenso, no se lleve ni un solo recuerdo de mi, haré de mis días un himno y de mis noches un boulevard de remembranzas inolvidables, escribiré tanto como siempre, viviré tanto como siempre, lloraré igual que antes…seguiré siendo lo que tanto he sido para emanar todo lo que la partícula interna e integra de mi supo guardar.
El álamo de siempre brillará intacto, aquella noche tan especial de “Lua Plena” seguirá viva, la juerga intensa, el llanto de sobra, pero sobre todo, el amor derramado surcará mis caminos para siempre.
Desde esta incertidumbre mía, desde esta catarsis, digo adiós… sin penas, solo con alegrías pues en la vida me brilla un nuevo sol, lleno de luz como antes, como aquel que bien conocimos…lleno de cosas por entender e ilusiones por emprender…en singular, pero pluralizado si de cariños he de hablar…voy a derramar este amor sobre ella para sanar…y juntas las dos nuestro pasado olvidar
