
Van cantando las flores y la poesía se enreda en mí como el mágico florecer de la primavera…cándida, fresca, sensitiva, desnuda y totalmente dulce, brotan sutil y tiernamente las bondades de la sabia y sensual naturaleza. Rodea mi cuerpo, mi mente, mi alma,…y todo se convierte al mágico color de lo abstracto, lo que solo existe en mis sentires, en mis saberes…lo que pinta de azul mi vida. Todo se llena de brillantes mas brillantes que el sol, todo se sumerge en agua cristalina, clara, esa que todo ojo anhela ver y que solo se consigue cuando miramos al cielo con los ojos cerrados…los ojos del alma .La vida se convierte en una finalmente, maravillosa, mítica, fabulosa,…tan única como solo ella conoce de autenticidad, se vuelve vida por fin.
Vuelan lejos los aromas de la libertad esparciendo esa calidez que transmite lo poderoso, lo realmente libre, lo que nos hace conocer la mágica trayectoria poética de esta existencia sicótica…traslucida el agua ya no hay temor de entrar en sus faldas y mojar de poesía los sentimientos; se vivifica así el verdadero conocimiento de lo que hace nacer nuestro ser, sus aromas, su poder y la fuerza con la que emerge la pasión…pasión que le da sentido a nuestro nombres y manos, la pasión que construye lo infinito…la felicidad que por fin llega.
Se convierten a lo volátil mis emociones, y esta imaginación misma crea espacios en forma de burbujas, van volando y junto a ellas esta sensación otra vez….la luz que pareciese no acabarse para mi mente, el amor que se traduce a lágrimas de mil colores…la esencia pura de mi corazón y lo que mi espíritu fabrica…
Va cantando nítida la primavera su canción, de la estación que mas le gusta…en mi cabeza, en mi alma, en mis manos, en el cielo
Hay otra sensación